HISTORIA REAL, EN LA ECOALDEA ESPIRAL

HISTORIA REAL, EN LA ECOALDEA ESPIRAL

Salía de casa, sin reparar en el día, entonces, una sensación de plenitud y primitivismo llegó a mí. Lo sentí con total claridad, mi cuerpo y mi mente, estaban en paz y bienestar.
Entonces, fue cuando percibí, que algo pasaba en el ambiente. Me di cuenta que había como una neblina, recorriendo lentamente, los árboles, plantas y rocas de la ecoaldea. Sentí que estaba en una selva. Se oía los cantos de los pájaros y el sonido de las hojas. La energía de ese momento, me estaba transportando. Con toda claridad, veía que estaba en la ecoaldea, pero……… la sensación era de estar recibiendo lo más natural y profundo de esta tierra.
Si, efectivamente, se estaba abriendo ante mí la imperceptible belleza, aquello que nuestros ojos normalmente no ven.
La energía me guiaba hacia la Pared de Agua. E inicié ese camino, lentamente, con los sentidos muy abiertos, relajado, feliz y en el amor hacia mí y todo lo que me rodea……….. Sentía que algo importante estaba ocurriendo, percibía la magia en el ambiente. Los colores y las formas, se estaban modificando mostrando su máxima belleza.
Notaba la tierra en cada paso que daban mis pies descalzos. La conexión del momento, con todo lo que me rodeaba era total. En ese momento yo estaba integrado totalmente en la naturaleza……….. La naturaleza y yo éramos uno, sentía una irresistible fuerza de expansión en el todo, nada estaba fuera, nada estaba dentro, simplemente existíamos, como una unidad que lo integra todo.
Entonces, a mi lado, vi algo moverse, giré mi cabeza……… intento ver, pero no veo. Vuelvo a conectarme, siento el amor en mí y…………. delante mío, mientras llegaba a la Pared de Agua, lo ausente se tornó visible y, frente a mi…………. Empiezan a aparecer diferentes seres…… Me observaban, como esperando mi reacción……… durante unos segundos, todo en mí se paró, y sólo estaba expectante y agradecido, por el regalo que el universo me ofrecía.
Estaban en las rocas de la Pared de Agua, en el pequeño lago y en el gran roble. Eran muy pequeños y con formas y colores diferentes, pero similares a los humanos y otros animales de la naturaleza………. Descubrí que cuando quería prestar más atención, entonces desaparecían de mi visión. Volvía a relajarme, sentir el momento, estar en el amor, entonces mi reconexión con el universo se reestablecía y entonces y sólo entonces……… esos pequeños seres, volvían a aparecer a mi alrededor, bellos, sonrientes, silenciosos y con amorosas miradas.
El tiempo parecía no tener prisa, todo estaba calmado, imperturbable, todo parecía expectante. Las rocas, el gran roble, la hierba, la tierra y los pequeños seres, estaban esperando mi reacción……….. Como si el tiempo se hubiera parado, el próximo segundo iba lentamente pasando. Yo seguía inmóvil y expectante………….. De mí, sólo emanaba amor, felicidad, humildad y agradecimiento por lo que estaba viviendo……………
En ese momento, de repente, parecía que todo se activaba de nuevo a mí alrededor. No sabía que pasaba, pero sin duda, algo estaba ocurriendo. Entonces, vi que uno de los seres, levantaba su mano y miraba al resto. Su mano, y la mirada de todos los seres se dirigía hacia mi……… tuve la conciencia de que todos estábamos sintiendo, el encanto del mágico momento. Por primera vez, en este pausado silencio, sentí que algo se movía en mí………. Casi sin apercibirme, noté como una lágrima, se estaba deslizando por mi mejilla. La energía del momento era máxima y, en ese preciso instante, mi lágrima, se desprendió de mi piel, y en un lento descender……., se unió al suelo. Entonces, todos los seres, como esperando ese gran momento, en el que mi lágrima, cargada de energía y amor, acariciaba la tierra, todos los seres, tierna y suavemente, sonrieron mirándose entre ellos. Enseguida, ví cómo se estaban acercando hacia mí. Unos caminaban, otros saltaban o volaban………….. Entonces comprendí……. El umbral de la magia, de lo desconocido, de lo real, estaba definitivamente abierto, y por primera vez, mi cuerpo se desplazaba, en paz y amor, hacia ellos.
Como en una fiesta de silencio, sólo disfrutábamos del momento, sintiendo el acercarse de nuestros corazones y las primeras caricias y pequeños abrazos de nuestros cuerpos. Entre nosotros no mediaba la palabra, mas, todo estaba dicho.
Todos a mí alrededor estaban, sólo se oía el suave acariciar del viento y el revolotear de los seres con alas. El brillo de nuestros ojos se expresaban……….. Entonces me di cuenta que mi cuerpo se elevaba, sin saber a dónde me llevaba, ni importancia le daba, pues sólo el presente importaba.
Todos, como en una danza circular, girábamos, lentamente, en un mismo compas. Al tiempo, nos desplazábamos, pensé que hacia el lago del corazón me llevaban. Pero entonces, al iniciar el camino que al lago nos llevaba, nos desviamos a la izquierda y en un pequeño plano, junto a un antiguo olivar quemado, nos paramos. Seguía la danza en el aire, todos en la misma frecuencia, conectados estamos. Sin aviso, empezamos a descender el metro que más o menos nos separaba del suelo. No sé por qué, en ese momento miré hacia el arriba, ya no había esa niebla del inicio y los rayos del sol, se filtraban entre las hojas otoñales de los árboles, que parecían sonreír, como sabiendo lo que estaba por venir.
Cuando la piel de mis pies, acarició la tierra, me pareció hundirme en ella, pero no, tan solo estaba bajando hasta quedar sentado por completo.
En posición de meditación, con los ojos abiertos estaba, nada esperaba. Entonces vi que más seres llegaban, sin aparente sentido, recorrían un caprichoso camino, hasta llegar a donde yo estaba.
Cada uno, sin mediar palabra, y de forma pausada, caminando o volando se acercaban. Conforme fueron llegando, todos y cada uno, hasta formar un círculo, me fueron rodeando. Desprendía mucha, mucha energía, un gran amor sólo sentía………
Entonces supe que el esperado momento había llegado. No sabía que iba a pasar y tampoco me importaba, me dejaba llevar. Sentía la felicidad en cada parte de mí……. Entonces quise abrir los ojos, que cerrados ya estaban, mas nada me respondía. Enseguida me di cuenta de la nueva realidad……….. Estaba fuera de mí, no necesitaba ojos, me veía a mí mismo a bajo, en posición de meditación. Pero algo llamó mi atención, y reparé en una cosa, abajo y a mí alrededor, no veía ningún ser……………
Suavemente bajé y me uní a mi cuerpo, entonces sin ninguna dificultad, abrí mis ojos, efectivamente todos los seres habían desaparecido. Pero, qué extraño, seguía sintiendo su presencia, su energía. Bajé la mirada buscando el círculo que formaban a mi alrededor y…………. qué ví……….era claro, a mi alrededor, en lugar de los seres, había un circulo de rocas de cuarzo. Pero seguía sintiendo la presencia de cada uno de los seres en cada una de las energías del cuarzo. Sentí que la presencia de los seres, estaba ahí, y ya para siempre.
Yo estaba maravillado con todo lo ocurrido…….. En ese momento, una hoja, descendía suavemente delante de mí, miré hacia arriba y en el olivo vi un pequeño ser, lo veía perfectamente, era colorido y de rostro simpático. Entonces, mirándome y mientras se alejaba, con amorosa y tierna voz, me dijo:
“Los seres de la naturaleza, hemos querido hacer este regalo a la Ecoaldea Espiral. Un pequeño círculo de cuarzo, cargado de energía y de vida. Siempre que una persona humana esté dentro con el corazón abierto y lleno de amor, la magia y el poder de estos cuarzos se activara, sanando el resto”
Él hizo una pausa, como dando por acabado el regalo de su voz al círculo. Enseguida quise agradecer sus palabras y el regalo que nos habían hecho, pero no pude, desapareció, y sólo un pequeño punto de energía quedó.
Salí de mi posición meditativa y agachado en el suelo, para agradecer a cada uno de los seres que habían participado en este encuentro……………. Tiernamente, fuí acariciando, cada uno de los cuarzos del círculo………… al tiempo, iba repitiendo……….. Gracias, gracias, gracias…………..
Y salí del círculo.
Regresé sobre el terreno, recordando y volviendo a vivir cada uno de los espacios y las sensaciones sentidas……… hasta que me encaminé al encuentro de más personas, para compartir, como ahora estoy haciendo con vuestro ser, esta amorosa y maravillosa experiencia, de reencuentro con los seres, de nuestra propia naturaleza. ………………………………………………………………………. Recordemos una cosa, siempre que nos reconectamos, con nuestro circulo interior, no nos tenemos que olvidar, de acariciar y dar las gracias, a los seres que nos acompañan. Pues están ahí….. para ayudarnos……………………………….. Gracias………… gracias…………. gracias.

Para visitar la ecoaldea y experimentar la energía y belleza del lugar, manda un correo a: ecoaldeavegetariana@gmail.com …… Gracias…….

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Esta entrada fue publicada en marzo 31, 2017. Añadir a marcadores el enlace permanente.